Interior

Itatí: el reencuentro de las Vírgenes sobre el Paraná

En el marco del 126° aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen de Itatí, miles de fieles vivieron el tradicional cruce por el río Paraná, donde la patrona correntina se reencontró con la Virgen de Caacupé llegada desde Paraguay.

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Itatí: el reencuentro de las Vírgenes sobre el Paraná

Un encuentro que une dos países

El punto más emotivo de los festejos por el aniversario de la Virgen de Itatí se dio este jueves sobre las aguas del Paraná, cuando la imagen de la patrona de Corrientes se encontró con la Virgen de Caacupé, trasladada especialmente desde la localidad paraguaya de Itá Corá.

La ceremonia, que se realiza sin interrupciones desde 1990, convocó a miles de peregrinos que siguieron desde la costa el breve recorrido náutico de ambas imágenes, acercadas en embarcaciones hasta quedar frente a frente. El gesto simboliza la unión espiritual entre Argentina y Paraguay, un lazo de fe que atraviesa la frontera.

Con pañuelos blancos, aplausos y oraciones, los fieles acompañaron el paso de las imágenes desde ambas márgenes del río, en una escena que se repite cada año y que volvió a emocionar a los presentes.

La misa central y el mensaje del arzobispo

Tras el reencuentro sobre el agua, las imágenes fueron llevadas en procesión hacia la Basílica de Itatí, donde se celebró la misa solemne presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain.

En su homilía, Larregain recordó que los peregrinos llegan a Itatí con alegrías pero también con preocupaciones, y remarcó que el lema de la novena de este año invita a ser "testigos de esperanza y de alegría" en tiempos difíciles.

El arzobispo hizo referencia a las dificultades económicas de muchas familias, la incertidumbre de los jóvenes y las situaciones de enfermedad o soledad que atraviesan distintos sectores de la sociedad. Frente a ese panorama, sostuvo que "el Señor no abandona a su pueblo" y que la esperanza sigue abriéndose paso incluso en los momentos de mayor desaliento.

De la Selección a los "antídotos" para la sociedad

Uno de los pasajes que más repercusión tuvo fue cuando Larregain citó a la Selección Argentina como ejemplo de resiliencia y confianza, destacando el testimonio personal de varios futbolistas y remarcando que "la vida se juega afuera de la cancha".

El arzobispo también diferenció la alegría cristiana del simple optimismo, al explicarla como una fuerza que nace del encuentro con Cristo y de sentirse amado por Dios.

Como respuesta a los desafíos actuales, propuso cuatro "antídotos" para la comunidad:

  • La fe sencilla y perseverante de las familias
  • La solidaridad con quienes más sufren
  • La esperanza sostenida por la oración
  • La alegría que surge de la fe

Larregain destacó especialmente a los peregrinos que caminaron desde San Luis del Palmar hasta Itatí, por el acompañamiento mutuo durante el trayecto. Al cerrar la celebración, pidió no dejar que la desesperanza gane espacio y convocó a ser, desde las familias y los lugares de trabajo, testigos concretos de esperanza y alegría.

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