IA

Bill Gates: la IA traerá 20 años de disrupción y puede partir a la sociedad

El cofundador de Microsoft dice que la tecnología es "el arma más peligrosa jamás creada" y que la respuesta de los gobiernos y de la industria no está a la altura de la velocidad del cambio. Cree que el período de adaptación podría dividir a la sociedad entre quienes viven cerca de la frontera tecnológica y quienes la rechazan.

Por WebMaster 3 min de lectura76 visualizaciones
Foto: Alex Knight / Pexels
Foto: Alex Knight / Pexels

Bill Gates sostiene que la inteligencia artificial abrirá un período de unos 20 años de disrupción y que ese proceso podría ser tan duro que divida a la sociedad en dos: los que se sienten cómodos viviendo cerca de la frontera tecnológica y los que la rechazan. Lo dijo en una entrevista extensa en la que repasó su posición sobre los riesgos de la IA, los intentos de regularla y el escepticismo de las generaciones más jóvenes frente al progreso técnico.

Gates no se define como pesimista terminal, pero endureció su discurso en los últimos meses. En un ensayo publicado a fines de agosto escribió que, incluso en las mejores circunstancias, la transición hacia esta nueva era de la IA será una de las más turbulentas de la historia humana. En entrevistas posteriores calificó a la tecnología como "lo más peligroso a lo que los humanos se hayan acercado" y dijo que hace que las armas nucleares parezcan nada. Para él, ni la respuesta de la Casa Blanca ni la falta de esfuerzos coordinados de la propia industria alcanzan para hacer frente a esa amenaza.

El riesgo no está en un modelo, sino en los que no tienen controles

Consultado sobre si desconfía de determinados empresarios del sector, Gates desplazó el foco: el peligro inmediato no depende de qué modelo se elija, sino de la existencia de sistemas a los que se les pueden quitar todas las protecciones. "El gran riesgo de corto plazo viene de los modelos sin salvaguardas", afirmó. En esos casos, agregó, un atacante informático no elige una herramienta en particular: usa la que tenga disponible.

Sobre los modelos que sí mantienen controles y monitorean el uso, consideró que el riesgo cercano no es gigantesco. La preocupación mayor aparece cuando alguien puede eliminar por completo los resguardos y acceder hoy mismo a capacidades para ciberataques.

Gates ubicó el umbral de peligro en el conjunto de capacidades de los modelos: relaciones sociales, mercado laboral, ataques informáticos y bioterrorismo. "Cruzamos el umbral de capacidad: esta es por lejos la tecnología más peligrosa jamás inventada", dijo, y anticipó efectos generalizados en la economía y en la forma de hacer la guerra.

La industria advierte, pero afuera no le creen

Para Gates, las advertencias de quienes trabajan dentro de las empresas de IA son sinceras y casi unánimes. Mencionó los orígenes de OpenAI y la negociación de DeepMind con la dirección de Google como ejemplos de una preocupación genuina por el mal uso, el impacto laboral y los vínculos sociales. "Ninguna de las advertencias que hace la industria es insincera: son la verdad", sostuvo.

El problema, según su lectura, es la recepción fuera del sector. Explicó que mucha gente mira el pasado y recuerda que los temores por la disrupción tecnológica, incluido el empleo, nunca se cumplieron, y concluye que estas advertencias son otro ejemplo de alarma exagerada. Gates rechazó esa comparación.

También respondió a quienes atribuyen los cambios de rumbo de Anthropic, OpenAI y DeepMind a una rendición ante el mercado. "Eso no es justo", dijo. Argumentó que el esquema de OpenAI, que contemplaba la posibilidad de no comercializar nunca la tecnología y desoír los incentivos capitalistas, solo funcionaba si existía una sola empresa en la frontera. Con muchas compañías compitiendo, ese diseño se rompió, no la conciencia del riesgo.

Quién controla: la responsabilidad pasa al Estado

Gates planteó que, cuando hay varios competidores, la responsabilidad no puede quedar en manos de las empresas. "La responsabilidad pasa a ser del gobierno, como con cualquier otro producto peligroso", afirmó, aunque aclaró que la magnitud del cambio que trae la IA es incomparablemente mayor.

El entrevistador le señaló que regular exige entender la tecnología y que los políticos no suelen estar a la altura. Gates relativizó esa objeción: para los problemas de seguridad, dijo, no importa la definición de AGI ni si un modelo es consciente. La pregunta relevante es si se creó una herramienta capaz de apagar bancos o redes eléctricas. "La palabra 'consciencia' no entra en eso. La palabra 'AGI' tampoco", concluyó.

Comentarios

Ingresá para comentar — leer es gratis, comentar también.

Todavía no hay comentarios. Sé el primero en opinar.

Notas relacionadas